Historia de la Hermandad

Casi setenta años de devoción a la Virgen de Montemayor en Huelva

La Hermandad Filial de Nuestra Señora de Montemayor de Huelva nació en 1956, cuando un grupo de moguereños afincados en la capital, junto a otros devotos de la Patrona de Moguer, decidió unirse para dar culto a la Virgen de Montemayor lejos de su ermita. El 4 de octubre de 1956 se celebró la asamblea general fundacional y apenas tres días después, el 7 de octubre, se bendecía la imagen de la Santísima Virgen, fiel reproducción de la que se venera en Moguer. Es la segunda hermandad filial más antigua de cuantas honran a la Virgen de Montemayor.

Los primeros años

Bajo el impulso de su hermano mayor fundador, Francisco Contioso, y del párroco José Antonio Roca, la hermandad estableció su sede canónica en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en el barrio del Polvorín, donde permanece desde entonces. Aquellas primeras romerías conocieron tal afluencia de devotos que hubo que organizar servicios especiales de autobuses para llegar hasta Moguer.

Tras un periodo de decaimiento en los años ochenta, la hermandad resurgió con fuerza en la década de los noventa, recuperando poco a poco su vida de culto y su presencia en la romería.

La carreta del Simpecado en el camino a Montemayor, años 2000

La recuperación del camino

En 2002 la hermandad recuperó el camino tradicional desde Huelva hasta el coto de Montemayor, con parada en el Monasterio de La Rábida, un camino que no ha dejado de crecer desde entonces y que en 2026 alcanzó su vigésimo quinta edición. De aquel impulso nacieron también el coro de la hermandad, el cartel anual de romería y el boletín Sine Labe.

Salida de la hermandad por el barrio del Polvorín

La hermandad hoy

Hoy la hermandad cuenta con más de doscientos hermanos y sigue creciendo cada año. En los últimos tiempos ha culminado dos proyectos largamente anhelados: la carreta del Simpecado y la casa de hermandad.

En septiembre de 2025 vivió además una jornada histórica: la Virgen de Montemayor visitó Huelva por primera vez en 71 años y llegó hasta el barrio del Polvorín, recibida entre rezos y cantos por cientos de devotos.